Lo que aprendí en mi viaje por Sudamérica

Antes de empezar, quiero advertirte que en este post no encontrarás consejos de decoración ni de feng shui. Hoy he querido escribir sobre el viaje que realicé hace menos de un mes por Sudamérica, por lo que si no te interesa, puedes esperar al próximo lunes y seguiré mis blogs regulares.

Hace algún tiempo estaba entre mis planes realizar un viaje por Chile, Argentina y Brasil. Aunque ya conocía Buenos Aires, confieso que es una de mis ciudades favoritas a las que siempre regresaría, inclusive en un futuro planeo vivir unos años allá.

El viaje fue perfecto. Cada sitio que visité fue mágico, y como me imaginaba Iguazú sigue siendo igual de majestuosa como la primera vez que la vi, mi padre dice que este es el verdadero templo de Dios.

En fin, el viaje duró un poco menos de un mes, y a mi regreso muchas situaciones cambiaron de un momento a otro, por lo que quise resumir las lecciones que aprendí para compartirlas contigo:

Los viajes te cambian

Como dije antes, pensé que muchas situaciones cambiaron, lo que me di cuenta después es que yo cambié también. Obviamente no fue únicamente el viaje, mis crisis de ansiedad y enfermedades frecuentes me han fortalecido mediante un aprendizaje constante, viajar fue el empujón que necesitaba para darme cuenta que estoy preparada para vivir lo maravilloso del mundo.

Los lugares nunca son los mismos

Aunque ya había tenido la oportunidad de conocer Buenos Aires e Iguazú, el regresar me hizo darme cuenta que hay detalles que se escapan y cambian por lo que me sorprendí igual o más que mi primer viaje.

Si la vida me regala la oportunidad de regresar, lo haría con gusto, porque cada rincón que visité me dejó más enamorada de Sudamérica.

Nunca sabes que puede pasar en un viaje (y eso es bueno)

En los países que visité no es muy frecuente recibir ecuatorianos, y en un tour además de mis padres la única turista fue una chica ecuatoriana, congeniamos muy bien y nos dimos cuenta que compartimos muchas “coincidencias”, me presentó a uno de sus amigos y pasamos un día muy agradable.

A nuestro regreso ambas nos dimos cuenta que los cambios que pasamos fueron prácticamente los mismos. Nos reunimos un día a conversar y la verdad fue un alivio instantáneo. Nati si lees esto, gracias por coincidir en mi vida y brindarme tu amistad.

Somos instantes

Al regresar, hubieron personas de las que instantáneamente me alejé. Y aunque ya había aprendido esta lección, volví a comprobar que somos instantes, que cuando tú vibra cambia tomas sin remordimiento la decisión de no compartir tu tiempo con quien no te hace crecer.

Planear otro viaje

Aprendí tanto que ya empecé a ahorrar para mi próximo viaje. Quiero aprender, no importa si duele, y si es viajando mucho mejor; porque los viajes marcan la vida y abren tu mente como nada más puede hacerlo.

Aunque este post habla sobre mí, espero que te sirva para darte cuenta lo renovador que puede resultar alejarte de tu realidad, así sean pocos días y cerca de tu ciudad. No olvides suscribirte por si no lo has hecho aún para que formes parte de esta gran familia y recibas tus regalos. Déjame saber en los comentarios que te ha parecido este post o sobre que otros temas quieres que trate.

¡Un abrazo y buena vibra!

4 comentarios en “Lo que aprendí en mi viaje por Sudamérica”

  1. Que excelente tu experiencia durante tu viaje. Me gusto mucho leer que cuando tu sientes que tu vibra cambia, tomamos don remordimiento la decisión de no compartir nuestro tiempo con quien no nos hace crecer! Esto es muy valioso. Te lo aplaudo y lo compartiré con una persona que está pasando unos momentos duros en su vida. Gracias Marcela!!!

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