Cómo calmar la ira y el enojo

Pese a que somos seres racionales, casi la totalidad de nuestras decisiones la toma nuestra parte emocional, por lo que es común arrepentirnos de palabras o situaciones originadas por la ira o el resentimiento. Generalmente pensamos que hubiese sido mejor actuar racionalmente antes que por impulsos momentáneos. Pero, ¿Por qué se nos complica tanto controlar las emociones en un momento determinado? o ¿Por qué se nos ocurren las mejores decisiones o respuestas después que ha pasado el instante de ira? A continuación te ofrecemos las respuestas a estas preguntas, y también unos consejos que te ayudarán a controlarte y sacar provecho de tiempos acalorados.

Primer paso: ¿Por qué nos enojamos?

Nuestros instintos primitivos de defensa son básicamente dos, huir o pelear. Cuando nos encontramos en una situación que nuestro cerebro considera amenazante, huir no es la primera alternativa, pues una discusión acalorada no necesariamente amenaza nuestra vida, entonces nos planteamos pelear para imponer nuestro punto de vista ante una situación que consideramos injusta.

La base es la respiración

Respira lenta y profundamente, exhala con calma y despacio, si es posible cuenta hasta 10 y repite el proceso 5 veces. De esta manera nuestro cuerpo entra en un proceso de relajación y deja de sentirse amenazado, así nuestra química corporal cambia y poco a poco vamos soltando el enojo y retomamos el control de nuestra mente.

Cambia tu estructura de pensamiento sobre la situación

Según la técnica de Byron Katie, llamada “The Work”, debes seguir los siguientes pasos:

  • Pregúntate ¿Por qué estás enojado?
  • Pregúntate ¿Por qué te hicieron lo que te hizo enojar?
  • ¿Estás seguro 100% que por esa razón te lo hicieron?

Muy probablemente al responder esta última pregunta, te des cuenta que no todo se trata de ti, la otra persona es otro universo y tiene sus propias motivaciones. Cada individuo actúa según su propia realidad y responde como piensa que es correcto en ese momento para defender sus creencias y su estructura de la vida.

Descarga lo que sientes en el momento correcto de la manera correcta

Es difícil definir cuál es el momento perfecto para descargar la ira, pero siempre podemos encontrar el tiempo y el lugar en que nadie se vea afectado por nuestras emociones negativas. Un truco es escribir todo lo que te enoja planeando entregar el papel a la persona involucrada, espera dos horas, vuelve a leer lo escrito, y si después de ese lapso deseas enviar la carta hazlo, pero si no, emplea las palabras adecuadas para comunicar tus sentimientos.

Escoge tus opciones inteligentemente

Por supuesto que una de tus primeras opciones en una discusión sea reclamar o pelear, pero eso difícilmente persuadirá a la otra persona a resolver la situación amablemente. Piensa calmadamente como dialogar con la otra persona para llegar a un acuerdo. Existen millones de posibilidades, basta con abrir la mente e intentarlo inteligentemente.

En resumen, se nos complica tanto controlar nuestras emociones porque damos rienda suelta al lado primitivo de nuestra mente, sin ejercitar la parte racional relacionándola con nuestras emociones; de la misma forma, es más factible que se nos ocurran las decisiones más acertadas cuando estamos calmados y pensando lógicamente. Es primordial educarnos emocionalmente para así tener control sobre nuestras vidas y no lastimar a quienes nos rodean

Espero que estos consejos te hayan servido para controlar y dejar fluir tus emociones. No olvides suscribirte por si no lo has hecho aún para que formes parte de esta gran familia y recibas tus regalos. También déjame saber en los comentarios que te ha parecido este post o sobre que otros temas quieres que trate.

¡Un abrazo y buena vibra!

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