La importancia de ser egoísta. Cuando y como serlo

Continuando con la serie de posts sobre espiritualidad y bienestar personal, quise hablar sobre el tema del egoísmo. Ser egoísta, especialmente para las mujeres y madres ha sido visto como un defecto desastroso que te hace automáticamente mala persona.

Obviamente hay niveles, aquí te hablaré sobre el egoísmo necesario para tener equilibro y buena autoestima. El amor propio es fácilmente desplazable cuando no tenemos claros límites sobre hasta dónde y cuánto soportar.

Aquí te pongo algunos puntos que yo personalmente auto examino cada vez que siento que me dejo de lado por alguien más:

Cuando pones tu felicidad detrás de otros

Cuando tienes claro lo que quieres y te hace feliz pero eliges hacer feliz al resto. Esto he visto a nivel familiar, cuando abuelas cuidan a sus nietos y dejan de hacer las actividades que aman. Ayudar a los demás está bien siempre y cuando no te desplaces y dejes de lado permanentemente lo que quieres hacer. Si tus hijos decidieron ser padres deben asumir totalmente su responsabilidad.

Cuando olvidas lo que quieres

Hay veces que hemos pasado tanto tiempo viviendo para alguien que olvidamos quienes somos, pero nuestra esencia sigue ahí. Descubrir lo que quieres es fácil, simplemente tienes que intentar todas las actividades que se te ocurran hasta dar con lo que te apasiona. Te puede tomar algo de tiempo pero sin duda disfrutarás el proceso.

Cuando aceptas acciones que no te agradan

Tiene mucho que ver con el miedo a decir que no. Si algo no te gusta, habla. Obviamente con tacto para tener un canal de comunicación en el que puedes expresarte tranquilamente para que la otra persona entienda lo que sucede. Lo importante es que entiendas que lo importante no es lo que los demás piensan de ti, sino lo que tú piensas de ti.

Cuando te conformas con las sobras de alguien

Si alguien te da lo que le sobra no lo aceptes. Esta para mí es una nueva regla que no tiene excepción. Te das cuenta que te conformas con las migajas cuando alguien te ofrece muy poco de su tiempo y con condiciones, mientras tú estás a su disposición.

Entonces, ¿qué hacer?

Pregúntate qué quieres y elígete

Comienza a tomar decisiones donde tú seas la prioridad, olvida que es lo que quiere el resto y piensa que es lo que quieres tú. 

Si no sabes que quieres, descúbrelo.

Tómate el tiempo de conocerte. Rodéate de personas aventureras y vive nuevas experiencias. No importa si te encuentras con cosas que te desagradan, así mismo descubrirás lo que amas.

Pon un alto a lo que te perjudica.

Esto es tan fácil como decir no. Aléjate de quienes roban tu energía, busca un nuevo trabajo o emprende eso que siempre has querido.

Si alguien te ofrece sus sobras, no las aceptes y abre tu mente a nuevas personas.

Sube tu vibración y automáticamente atraerás personas de tu mismo nivel. Conoce a gente diferente y aprende sus costumbres. No me refiero a que salgas de tu país, te sorprenderías las personas que puedes conocer yendo al teatro o a un concierto.

Ser “egoísta” tiene consecuencias

Al reinventarte, es normal que quieras alejarte de ciertas personas o que tomes decisiones que afecten al resto. Es totalmente comprensible pero debes tomar en cuenta que los demás tienen su propio camino y si también deciden alejarse de ti están en todo su derecho. Todos evolucionamos.

Espero que este post te sirva para que seas el protagonista de tu vida. No olvides suscribirte si no lo has hecho aún para que formes parte de esta gran familia y recibas tus regalos. También déjame saber en los comentarios que te ha parecido este post o sobre que otros temas quieres que trate.

¡Un abrazo y buena vibra!

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